Mantenimiento de una red de cuatro acelerógrafos Gaiacode en infraestructura de agua
Dos equipos volvían de la fábrica, uno no reconocía la red y otro tenía firmware de 2022. Así quedó operativa la red completa.
Dos equipos volvían de la fábrica, uno no reconocía la red y otro tenía firmware de 2022. Así quedó operativa la red completa.
Una infraestructura crítica de almacenamiento de agua en Lima tiene cuatro acelerógrafos Gaiacode que monitorean el efecto de los sismos sobre sus estructuras. Uno está sobre un afloramiento de roca, otro sobre suelo natural y los otros dos en las propias estructuras. Esa distribución no es casual: permite comparar cómo responde cada estructura frente a lo que llega por el suelo y por la roca.
El servicio fue un mantenimiento preventivo y correctivo de toda la red. En la etapa que describimos aquí, entre marzo y abril de 2025, se completó el 100 % del trabajo.
Dos de los acelerógrafos habían sido retirados antes y enviados a la planta del fabricante en Londres, por fallas internas y descalibraciones que no se podían resolver localmente. Volvieron restaurados y con el firmware VER14700MN ya instalado.
Reinstalarlos bien es más que conectarlos. En cada caseta orientamos el equipo al norte magnético con brújula, ajustamos las patas niveladoras hasta centrar la burbuja del nivel esférico y reconectamos la alimentación de 12 V, el cable de red y la antena GPS. También revisamos continuidad, tensión de entrada, conectores y que no hubiera sulfatación ni falsos contactos.

La estación sobre roca todavía tenía un firmware de junio de 2022. La conectamos a una laptop por cable Ethernet y, con el software del fabricante, la actualizamos a la versión de febrero de 2025, la misma con la que volvieron de fábrica los dos equipos reparados. Al terminar el servicio, las cuatro estaciones quedaron con esa versión (VER14700MN). La versión nueva corrige errores críticos que ya se habían reportado, como fallas de comunicación intermitente y congelamiento de la pantalla de monitoreo, y mejora la sincronización horaria con GPS.
Después de actualizar revisamos la frecuencia de muestreo, la sincronización GPS y el almacenamiento interno, y confirmamos que la estación transmitiera datos de forma continua al servidor de monitoreo.

Uno de los equipos tenía energía y respaldo operativos, pero no reconocía la red, así que no se podía configurar ni conectar al servidor. Siguiendo la recomendación del fabricante, lo llevamos temporalmente a otra caseta que tenía energía continua y el router principal, donde obtuvo una IP dinámica de forma automática. Ahí actualizamos el firmware con soporte remoto del proveedor y luego lo devolvimos a su ubicación original, con su orientación y nivelación.
Las cuatro estaciones se comunican por radios industriales en la banda ISM de 900 MHz: una caseta funciona como punto de acceso y las otras tres como nodos remotos. Como las antenas están expuestas al sol, la humedad, el polvo y los cambios de temperatura, también entraron al mantenimiento.
El análisis de espectro mostró el canal de operación en 911.4 MHz, con un pico de señal cercano a −60 dBm y sin interferencias externas significativas. La prueba de RF Ping desde el punto de acceso dio señales remotas entre −78 y −89 dBm y señales locales entre −35 y −51 dBm, con ruido por debajo de −80 dBm. Todos los enlaces quedaron estables. Uno de ellos, el más débil, quedó cerca de −89 dBm: funciona, pero conviene seguirlo porque puede quedar al límite con mal clima o interferencia.
Al final revisamos cada acelerógrafo desde su interfaz web (GPS, voltaje, uso de la tarjeta SD, PGA recientes) y en el software Swarm conectado al servidor SeisComP. En las cuatro estaciones los tres canales (este, norte y vertical) mostraron una señal continua, sin cortes ni saturación, con un nivel de ruido coherente con el ambiente.

Con la red operativa, dejamos cinco recomendaciones. Monitoreo remoto diario con alertas automáticas si una estación pierde señal. Un plan de cambio de baterías cada tres o cuatro años. Visitas preventivas mensuales para limpieza, voltajes y actualizaciones. Una bitácora digital de cada intervención, por mínima que sea. Y evaluar más estaciones en otros puntos, en línea con las guías del Comité Internacional de Grandes Presas (ICOLD) para instrumentación, que piden sensores tanto en la estructura como en sitios de referencia en suelo libre.
Si tienes una red con equipos importados, en mantenimiento de estaciones sísmicas y monitoreo de estaciones explicamos cómo trabajamos. La ficha del Gaiacode Sigma tiene el equipo que representamos.
Damos mantenimiento y calibración a acelerógrafos de todas las marcas, con informe técnico listo para la supervisión.
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