Los ocupantes de un edificio en Lima reportaron que la losa del 4.º piso vibraba fuerte, lo bastante como para sentirse inseguros en esa zona. La pregunta era difícil de responder sin datos: ¿qué tan fuerte, cuándo y por qué?

Instalamos un acelerógrafo triaxial URQU2 directamente sobre la losa, grabando de forma continua a 100 muestras por segundo en sus tres componentes. Después, cuando los ocupantes reportaron vibración en el 5.º piso, instalamos un segundo equipo en esa losa.

Cómo se analizaron los datos

El primer equipo cubrió 22 días seguidos (5 970 archivos) y el segundo, 32 días (8 864 archivos). A cada eje se le aplicó corrección de línea base con un filtro pasa banda de 0.5 a 25 Hz, y el análisis se hizo eje por eje, sin combinar las tres componentes.

Consideramos "vibración sostenida" a todo tramo en que la envolvente RMS de cualquier eje superara 1.5 gal durante 10 segundos o más. Ese criterio deja fuera golpes o impactos puntuales, que duran uno o dos segundos. Además, un filtro de periodicidad separa las señales que se repiten casi idénticas ciclo a ciclo, algo que no pasa con la vibración ambiental real.

Un sismo real, bien registrado

El 10 de julio de 2026 el IGP reportó un sismo de magnitud 4.3, a 22 km al suroeste de Lurín, con 60 km de profundidad. El URQU2 del 4.º piso registró una vibración sostenida que empezó 11 segundos después del origen reportado, un tiempo coherente con el viaje de las ondas hasta el edificio. Duró 20 segundos, con el arribo impulsivo y la coda decreciente típicos de un sismo, y energía en los tres ejes: 9.8 y 13.9 gal en los horizontales y 29.6 gal en el vertical.

Ese cruce con la fuente oficial valida que el equipo y su cadena de procesamiento funcionan. Pero un sismo no explica la queja de los ocupantes.

El 4.º piso: actividad concentrada en cinco días

De los 50 tramos de vibración sostenida que detectó el primer equipo en tres semanas, 49 se concentraron entre el 24 y el 28 de junio, en dos franjas horarias que se repetían. Era una señal de banda ancha, no periódica, con picos de hasta 142.1 gal. No teníamos la fecha y hora exactas del reclamo original, así que asociarla con la queja quedó como hipótesis y no como un hecho.

El 5.º piso: dos patrones que se repiten cada semana

Con el segundo equipo apareció algo más claro. Los cuatro sábados del período, entre las 10:35 y las 11:20 aproximadamente, la vibración subía de forma marcada, con picos de 147 a 487 gal y tramos continuos de hasta 342 segundos.

Gráfico del pico máximo y la duración de la vibración registrada los sábados en la losa del 5.º piso
Patrón de los sábados: pico máximo y duración sostenida por semana.

Los cinco miércoles, entre las 19:00 y las 21:30, apareció otro patrón, sobre todo en el eje vertical y con amplitud creciente. El 26 de agosto dio un salto a 518 gal, unas 20 veces el nivel de las semanas anteriores. Fue la anomalía más importante del período.

Gráfico del patrón de vibración de los miércoles en la noche con tendencia creciente
Patrón de los miércoles: la amplitud sube semana a semana y salta el 26 de agosto.

¿Qué los causa? La regularidad (mismo día, misma hora) descarta una ocupación aleatoria del edificio, y ningún tramo coincide con un sismo reportado por el IGP. El inicio abrupto seguido de vibración sostenida encaja con el arranque de un equipo mecánico, como una bomba, un generador, un ascensor u otro sistema del cuarto de máquinas, y no con un problema estructural de la losa.

Las señales que no eran del edificio

Hubo además señales muy altas, de tono puro y forma casi idéntica cada vez: 10 en la primera campaña y 9 en la segunda. Son pulsos de prueba que el propio URQU2 envía periódicamente para verificar el sensor y la activación de las alarmas por WhatsApp. El filtro de periodicidad los identifica sin ambigüedad, y no son vibración del inmueble.

Registro de un pulso de autodiagnóstico del acelerógrafo URQU2 con tono puro de 2 Hz
Pulso de autodiagnóstico: tono puro con arranque y corte abruptos.

Qué recomendamos

Identificar en sitio, con el personal de mantenimiento, qué equipo opera los sábados en la mañana y los miércoles en la noche, revisando cuarto de máquinas, bombas, grupo electrógeno, ascensores y aire acondicionado. Dar seguimiento prioritario al salto del 26 de agosto. Dejar el URQU2 instalado para ver si los patrones siguen, bajan o continúan creciendo. Y cualquier decisión estructural, tomarla con un ingeniero estructural una vez identificada la fuente.

Los equipos tienen conexión a internet, así que el monitoreo remoto es continuo y no se pierden datos. Si en tu edificio hay una vibración que nadie logra explicar, en monitoreo de estaciones sísmicas te contamos cómo la medimos.